En el informe "China y la economía del
conocimiento", publicado el pasado 13 de diciembre, el
Banco Mundial señala que en el siglo XXI, frente a una
creciente presión social, política y
económica, China deberá hacer un importante
reajuste de su estrategia de desarrollo sobre la base de los
logros ya obtenidos en el crecimiento de la economía y
en el alivio de la pobreza, con miras a mejorar y establecer
un sistema e infraestructura de nuevo tipo necesarios para
su dominio en la revolución del
conocimiento.
Para mantener el ritmo de
crecimiento y de alivio de la pobreza en los próximos
diez años, indica el informe, China deberá vencer
una serie de desafíos severos. Entre éstos se
incluye crear de 100 millones a 200 millones de empleos para
absorber la fuerza laboral transferida de la agricultura y
las empresas estatales, así como a 80 millones de
trabajadores nuevos. "Si China está dispuesta a
competir y vitalizarse en el nuevo ambiente, deberá
desplazarse del crecimiento intensivo en elementos de
producción al crecimiento basado en el conocimiento,
ampliar la apertura y contar con una fuerza dominante en la
economía global", dijo Karl Dahlmann, experto del
Banco Mundial.
Con respecto al ambiente de
competencia global en relación al conocimiento, el
informe presenta varias sugerencias a China. Primero,
redefinir la función del gobierno. Pues el gobierno
debe cambiar de controlador y productor a constructor de un
nuevo sistema de economía de mercado socialista basado
en el conocimiento. Segundo, reforma educacional. Para hacer
uso eficaz de la base del conocimiento en rápida
expansión, es preciso atribuir mayor importancia a la
educación superior y la educación vitalicia. Para
ello se requiere actualizar los materiales de
enseñanza, reconocer el sistema de educación no
pública y explotar el potencial de la educación
por Internet. Tercero, crear una infraestructura de la
información. Es necesario invertir en la
construcción de una telecomunicación dinámica
y una infraestructura de la información para rebajar el
costo de las transacciones, formar una economía de
escala y superar las restricciones derivadas de la
distancia. Cuarto, difundir la tecnología en toda la
economía. El gobierno debe dar mayor importancia a la
divulgación de la tecnología y asignarle más
recursos. En este aspecto se comprenden centros de
ingeniería, investigación y producción,
planes de renovación de las empresas de cantón y
poblado, la divulgación de las técnicas
agrícolas y el apoyo a los centros de ciencia y
tecnologías de las empresas medianas y pequeñas.
Quinto, fortalecer el sistema de investigación y
desarrollo. El gobierno debe incrementar el apoyo a la
investigación básica y llevar más fondos de
investigación pública a los problemas que piden
solución con urgencia, por ejemplo, promover el
desarrollo de la agricultura, la protección
medioambiental y la puesta en juego de las ventajas
tradicionales y ensanchar la cooperación entre el
personal de investigación del propio país y la
cooperación con el personal de investigación del
extranjero. Sexto, aprovechar el conocimiento de todo el
mundo. Debido al rápido aumento del volumen total del
conocimiento a escala global, China necesita más que
nunca tomar la iniciativa de obtener conocimientos del
exterior mediante la inversión foránea directa y
la licencia de tecnología, esforzarse por cambiar la
fuga de personas de valía por la importación de
tales personas y hacer uso de la tecnología y capacidad
de administración de los chinos de
ultramar.
(Fuente: Beijing Informa)