El budismo tibetano se refiere al
budismo en idioma tibetano, conocido también como
lamaísmo.
A principios del siglo VII,
Songtsan Gambo se casó con la Princesa Wencheng de la
dinastía Tang (618-907) de las planicies centrales de
China y con la Princesa Bhributi de Nepal. Ambas trajeron a
Tubo sendas estatuas de Buda, y los Monasterios Jokhang y
Rampoche fueron construidos para albergar las dos estatuas.
Los artesanos que acompañaron a las princesas fueron
constructores de estos monasterios, y los monjes
acompañantes se establecieron para traducir las
escrituras budistas. Como resultado, el budismo hizo acceso
a la vida de Tubo, y el credo budista se infiltró
gradualmente en su política, economía, cultura,
educación, costumbres y hábitos. El budismo
surgido en Tíbet fue ampliamente adorado por los
residentes de Tubo.
Al cabo de un largo
período de intercambio cultural, el budismo tibetano se
ha propagado a otros grupos étnicos de China,
incluyendo los grupos mongol, tu, yugu, lhoba, moinba, naxi
y pumi, y tiene creyentes no solamente en Tíbet,
Sichuan, Yunnan, Gansu, Qinghai, Xinjiang y Mongolia
Interior de China, sino también en Sikkim, Bután,
Nepal, Mongolia y Rusia.
Durante la época
de plena prosperidad del budismo, se exigía a cada
familia tibetana que por lo menos uno de sus miembros se
hiciera monje o monja. Ello explica por qué los monjes
de ambos sexos llegaban al 25% de la población tibetana
en el siglo XVI y más tarde. En 1950 había 100.000
monjes y monjas, y en 1951 ellos representaban más del
10% de la población local. Después de la
liberación pacífica de Tíbet, el Gobierno
Central aplicó la política de libertad de credo
religioso en la región. Tras la Reforma
Democrática introducida en 1960, los monasterios
realizaron reformas a sugerencia del Panchen Erdeni X. Desde
entonces, el pueblo tibetano ha gozado de libertad para ser
lamas o volver a la vida seglar. Hoy día, la
región tiene 1.787 centros de actividad religiosa y
46.000 monjes y monjas, o sea, 2% de la población de la
región autónoma de Tíbet.
Sectas
budistas A mediados del siglo XI emergieron las
sectas Nyingma, Gedang, Sagya, Gagyu, Gelug, Shigyia, Joryu,
Jorxiang, Gozha y Shalhu. Las primeras cinco fueron tan
poderosas que duraron largo tiempo, y las otras
desaparecieron posteriormente.
Secta Nyingma
(Secta Roja) Fundada en el siglo XI, ésta es la
más antigua entre las sectas budistas de Tíbet.
Puesto que sus monjes visten hábitos rojos, el grupo se
llama Secta Roja. Prevalece en las áreas habitadas de
tibetanos en China, pero también en India, Bután
Nepal Bélgica, Grecia, Francia y Estados
Unidos.
Secta Gedang Fundada en 1056, se
cambió a la Secta Gelug en el siglo
XV.
Secta Sagya (Secta de Rayas) Se fundó
en 1073 con el nombre de Sagya (arcilla blanca en tibetano)
porque el Monasterio Sagya, el principal de la secta, usaba
muros pintados de blanco. Se llama también Secta de
Rayas porque los muros de los otros monasterios de la secta
están pintados con rayas rojas, blancas y negras, las
que representan, respectivamente, al Buda de la
Sabiduría, la Diosa de la Misericordia y los
Espíritus Guardianes.
Secta Gagyu (Secta
Blanca) Fundada en el siglo XI, esta secta presta alta
importancia a la práctica tántrica, la cual se
transmite de manera oral. Por ello, Gagyu significa
transmisión verbal. Como los fundadores Marba y Milha
Riba vestían hábitos blancos para la práctica
de autocultivo, el grupo se llama también Secta
Blanca.
Secta Gelug (Secta Amarilla) Fundada
1409, surgió de las otras sectas. Tiene seis
monasterios principales: Zhaibung, Sera, Tashilhungpo, Tar,
Labrang y Gaindan. Goza de fama por su sistema de
reencarnación del Dalai y el
Panchen.
Reencarnación de Budas Vivientes
La reencarnación de budas vivientes constituye la
diferencia más importante entre el budismo tibetano y
otras corrientes de budismo. En 1283, antes de morir, Garma
Baxi, quien había sido galardonado con el título
de Tutor de Estado por el Kan Mongo mongol y había
recibido un gorro negro de cantos dorados como señal de
su calidad, expresó el deseo de que se descubriera a un
niño de su reencarnación para que heredara el
gorro negro. Así es como se inició el sistema de
reencarnación de budas vivientes con gorros negros.
Este sistema fue seguido también por otras sectas.
Según estadísticas, fueron registrados 148 buda
vivientes por el Consejo de Asuntos de Mongolia y Tíbet
durante el reinado del Emperador Qianlong de la
dinastía Qing (1644-1911); y el número se
elevó a 160 al final de esta dinastía. El sistema
de reencarnación del Dalai Lama fue introducido en el
siglo XVII, y el del Panchen Erdeni en
1713.
Cuando la Secta Gelug tomó el poder
en Tíbet, el sistema de reencarnación de budas
vivientes se convirtió en un medio empleado por los
hombres en el poder para tener prerrogativas. A fin de
cambiar esta situación, la Corte de la dinastía
Qing promulgó los "Veintinueve Artículos para
un Gobierno Más Efectivo en Tíbet". El
Artículo 1 prescribía la introducción del
sistema de sorteo entre los nombres de tres candidatos
guardados en una urna de oro para determinar el niño
reencarnación de un buda viviente fallecido. Con este
propósito, la Corte Qing tenía dos urnas de oro:
una para el Dalai Lama y el Panchen Erdeni, la cual sigue
conservada en el Palacio Potala en Lhasa; y la otra para los
Grandes Budas Vivientes y los Budas Vivientes Hutogtu de
Mongolia y Tíbet, la cual se conserva hoy en la
Lamasería Yonghegong de Beijing.
Libertad
de Credo Religioso El Artículo 7 del Acuerdo de 17
Artículos entre el Gobierno Popular Central y el
Gobierno Local de Tíbet sobre las Medidas para la
Liberación Pacífica de Tíbet, firmado el 23
de mayo de 1951 en Beijing, estipula: "El credo
religioso, así como las costumbres y los hábitos
del pueblo tibetano, serán respetados, y las
lamaserías serán protegidas". Desde entonces,
el Gobierno Central ha implementado la política de
respeto del credo religioso y las costumbres y los
hábitos del pueblo tibetano, de protección de las
lamaserías y de protección de las reliquias
culturales.
En 1960, el Panchen Erdeni X,
Qoigyai Gyamcain, propuso cinco métodos para la reforma
de los monasterios en Tíbet: 1) Abolir la
explotación; 2) implantar la administración
democrática; 3) observar los decretos del gobierno y la
Constitución china en los monasterios; 4) que los lamas
se unieran a la producción; y 5) que el gobierno
cubriera los gastos de vida de los lamas ancianos e
incapacitados y de los lamas encargados exclusivamente de
recitar las escrituras budistas. A través de la
reforma, los tibetanos empezaron a gozar de la libertad de
ser lamas, y los lamas empezaron a tener por fin
también la libertad de volver a la vida seglar si es su
elección; todas las sectas se volvieron iguales en
status; los monjes de los monasteriors eligieron sendos
comités o grupos de administración
democrática para manejar sus propios asuntos religiosos
y realizar oficios budistas.
Desde 1980, a
pesar de sus dificultades financieras, el Gobierno Central
ha asignado más de 200 millones de yuanes para
financiar la reparación de monasterios, las stupas
sagradas y las actividades religiosas. En 1985, el Gobierno
Central hizo una asignación especial de 6,7 millones de
yuanes, más 108,85 kg de oro, 1.000 kg de plata y 665
kg de mercurio, para reparar las stupas sagradas de los
Panchen Erdenis V, VI, VII, VIII y IX.
El 30 de
enero de 1989, dos días después del deceso del
Panchen Erdeni X en Tíbet, el Gobierno Central
decidió que se hicieran esfuerzos por determinar el
niño reencarnación del maestro fallecido conforme
a los precedentes históricos establecidos y los
rituales tradicionales del budismo tibetano, y que se
informara de los niños candidatos al Consejo de Estado
para la aprobación. El 29 de noviembre de 1995, se
efectuó una ceremonia para sortear uno de tres
candidatos de la urna de oro en el Monasterio Jokhang
según los precedentes históricos establecidos y
los rituales tradicionales del budismo tibetano. Gyaincain
Norbu, de seis años, nacido en Jiali, norte de
Tíbet, fue determinado como niño
reencarnación del Panchen Erdeni X. Con la
aprobación del Gobierno Central, se convirtió en
el Panchen Erdeni XI. La ceremonia de entronización se
celebró el 8 de diciembre en el Monasterio
Tashilhungpo, ciudad de Xigaze; y el representante del
Gobierno Central le entregó el libro de
confirmación y el sello de oro de
autoridad.
En julio de 1990, el Gobierno
Central aprobó la construcción de una stupa de oro
y el salón memorial para el Panchen Erdeni X fallecido.
Para este propósito, asignó unos 64 millones de
yuanes, además de más de 600 kg de oro, unos 500
kg de plata y otros materiales necesarios. En 1993, la stupa
y el salón memorial fueron terminados y se realizó
una gran ceremonia de consagración el 4 de septiembre.
Todo ello demuestra el atento tratamiento dado por el
Gobierno Central al difunto líder
religioso.
En octubre de 1988, el Gobierno
Central decidió financiar la reparación del
Palacio Potala. La obra de reparación, que duró
cinco años, costó una inversión total de 53
millones de yuanes, consumiendo más fondos qwue
cualquier otra entidad de reliquias en China hasta la fecha.
Luego, en 1994, el Gobierno Central decidió asignar 20
millones de yuanes para financiar la reparación del
Monasterio Gandain.
En 1984, el gobierno de la
región autónoma de Tíbet destinó 500.000
yuanes a financiar la inauguración de la Imprenta de
Sutras de Lhasa. Hasta ahora, esta imprenta ha imprimido
más de 1.000 volúmenes de Gangyur en tibetano. En
1990, el gobierno de la región autónoma de
Tíbet asignó 500.000 yuanes para costear la
creación del grabado xilográfico dedicado a la
impresión de la edición de Lhasa de Dangyur en
tibetano en el Monasterio Moru. Se trata del grabado que
intentó hacer el Dalai Lama XIII en su vida pero sin
lograr.
En 1983, la Asociación Budista de
la región autónoma de Tíbet abrió el
Instituto de Budismo de Tíbet. El 1 de septiembe de
1987, el Instituto Superior de Budismo de Lengua Tibetana de
China se fundó en Beijing a propuesta del difunto
Panchen Erdeni X y Zhao Puchu, Presidente de la
Asociación Budista de China, y con la aprobación
del Comité Central del PCCh y el Consejo de Estado. Los
estudiantes del instituto son budas vivientes reencarnados o
monjes del budismo tibetano, todos llegados de la
región autónoma de Tíbet y de las comunidades
habitadas por tibetanos en las provincias de Qinghai,
Sichuan, Gansu y Yunnan, la región autónoma de
Mongolia Interior, la provincia de Liaoning y la región
autónoma uigur de Xinjiang. Hasta junio de 1999, siete
grupos de unos 250 estudiantes habían concluido su
carrera de nivel universitario y regresaron a sus lugares de
procedencia.
(Fuente:
Beijing Informa)