Según afirma el suplemento del "Informe
sobre el Análisis y Estudio de las Condiciones
Nacionales de China" recién publicado
conjuntamente por la Academia China de Ciencias y el Centro
de Investigación de las Condiciones Nacionales
subordinada a la Universidad Qinghua, el país afronta
cuatro desafíos en la actual etapa de
desarrollo.
El informe describe con detalle
estos desafíos, cuyos puntos principales son como
sigue:
Primero, una enorme presión del
desempleo y una pesada carga de creación de puestos de
trabajo. La población laboral de China representa el
26% del total mundial, lo cual determina que el país se
enfrentará a una prolongada presión del empleo. En
los años 1980, la economía nacional se
caracterizó por "un alto crecimiento y una alta
tasa de empleo"; pero durante la década del 90
pasó a "un alto crecimiento acompañado de un
bajo aumento del empleo". Al mismo tiempo, la pobre
eficiencia del trabajo y la producción, sumada a un
alto porcentaje de empleo en los sectores de baja eficiencia
laboral y a un cambio en mayor medida del tipo de
economía, agravará aún más la
presión del empleo.
Segundo, al cabo de 20
años de alto crecimiento, el que China pueda o no y
cómo mantener sostenible este crecimiento, será un
problema cada vez más severo tras su ingreso en la OMC.
Tal como muestran los datos contenidos en los "Indices
de Desarrollo Mundial de 2001", los productos de China
intensivos en trabajo llegan al 10-30% de las exportaciones
mundiales, pero sus productos de alta tecnología apenas
alcanzan el 4% de las mismas. Así pues, el país
deberá reajustar en amplia escala la estructura de la
industria, la de los productos y la del comercio; la
inversión deberá desplazarse a los sectores no
intensivos en energéticos y no intensivos en
contaminación; la estructura de los productos
deberá pasar a una de productos de alto valor
añadido y alto contenido tecnológico; y el
comercio exterior deberá continuar fortaleciendo la
exportación de mercancías intensivas en trabajo y
aumentando la de mercancías intensivas en
tecnología y conocimiento.
Tercero, se
sigue ensanchando la brecha en el ingreso desigual y entre
las regiones. Según estima el Informe sobre el
Desarrollo Mundial 2000-2001, del Banco Mundial, China es
ahora uno de los países con mayor brecha en el ingreso.
Los datos de la Administración Estatal de
Estadística de China muestran por igual que la
desigualdad del ingreso viene aumentando con rapidez en el
país, y que la brecha en este sentido entre las zonas
urbanas y rurales, entre las regiones y en el seno de las
zonas urbanas y de las zonas rurales acusa una tendencia de
ampliación continua.
Cuarto, el problema
de la sostenibilidad del medio ambiente. En términos de
recursos principales per cápita, obviamente China
está por debajo del nivel promedio de los países
desarrollados y del promedio mundial, y también por
debajo del promedio de los países con ingresos medianos
o bajos. A medida de la aceleración del proceso de la
industrialización y la urbanización, el sistema
ecológico se deteriorará cada día más en
China. Semejante tipo de economía con un elevado
crecimiento y grave deterioro ambiental, en lugar de poder
mantener una alta tasa de crecimiento duradera,
llevaría a los 1,300 millones de chinos a enfrentar la
amenaza que atenta contra su propia
supervivencia.
Frente a tales retos, el informe
sobre las condiciones nacionales plantea que China
deberá crear una economía del conocimiento y
cuatro pilares sociales, o sea, elaborar un mecanismo y
sistema de incentivo eficientes, establecer una sociedad
empeñada en aprender, establecer una infraestructura de
la información y construir un sistema de
aplicación de la tecnología y un sistema de
creación de la ciencia y
tecnología.
(Fuente: Beijing Informa)