1. AMPLIAR Y FOMENTAR LA DEMANDA INTERNA Y PROMOVER
UN INCREMENTO ECONÓMICO RELATIVAMENTE RÁPIDO
Mantener un incremento relativamente
rápido de la economía nacional es la base para
aumentar el empleo, mejorar la vida del pueblo y
salvaguardar la estabilidad social, además de
constituir una importante condición para impulsar la
reestructuración y profundizar en la reforma. Bajo la
severa situación económica internacional actual,
la política fundamental para alcanzar un incremento
económico relativamente rápido consiste en ampliar
la demanda interna y dar un nuevo paso en la formación
de una motivación, tanto del consumo como de la
inversión. Es necesario seguir aplicando la
política fiscal activa y la monetaria prudente y
mantener la necesaria intensidad en su aplicación, y,
al mismo tiempo, adoptar otras políticas
macroeconómicas complementarias.
2.
ACELERAR EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA Y LA ECONOMÍA
RURAL Y ESFORZARSE POR INCREMENTAR EL INGRESO DE LOS
CAMPESINOS
Desarrollar las fuerzas productivas
agrícolas y elevar el poder adquisitivo del campesinado
son aspectos muy importantes para ampliar y cultivar la
demanda interna y atañen al conjunto del desarrollo
económico y la estabildad social. Hay que tomar el
fortalecimiento de la agricultura y el incremento de los
ingresos de los campesinos como una relevante tarea del
trabajo económico en su conjunto, y el incremento de
los ingresos y el alivio de la carga de los campesinos, como
un importante rasero para valorar el trabajo agrícola y
rural.
Para aumentar los ingresos del
campesinado es fundamental acelerar la reestructuración
de la agricultura y de la economía rural, esforzarse al
máximo por desarrollar la gestión industrializada
de la agricultura e impulsar activamente el paso de la
agricultura tradicional a una de tipo moderno. Es menester
generalizar enérgicamente las variedades mejoradas de
cultivos y las técnicas aplicables avanzadas, y
acelerar la expansión de los productos agrícolas
de alta calidad, de uso especial y de efecto inofensivo. Es
preciso proseguir reajustando la estructura interna de la
agricultura y desarrollar con dinamismo la ganadería y
la acuicultura. Es necesario poner en pleno juego las
ventajas relativas regionales y acelerar el reajuste y la
optimización de la distribución geográfica de
la agricultura. Las zonas litorales y los suburbios de las
ciudades grandes y medianas deben fomentar con energía
la agricultura de alta rentabilidad. Las principales zonas
productoras de grano del Centro del país deben
aprovechar la coyuntura en la que las principales zonas
compradoras ceden cierta parte del mercado cerealista para
expandir la producción de cereales de alta calidad y
elevar la rentabilidad integral de los mismos y su
competitividad en el mercado. Las zonas del Oeste deben
desarrollar la agricultura característica del lugar, la
de secano y la ecológica. Hay que esforzarse por
aumentar la exportación de productos agrícolas, y
popularizar diversas modalidades de gestión como la de
“empresa más familias campesinas” y la de
“producción agrícola por encargo”, con
el propósito de dar forma gradualmene a la gestión
integrada de la producción, el procesamiento y la venta
de los productos agrícolas. Es menester acelerar el
fomento de un grupo de empresas líderes de amplia
irradiación y con una poderosa fuerza propulsora. Es
preciso profundizar en la investigación científica
en la agricultura, generalizar la reforma del sistema e
impulsar la integración de las entidades productoras
con los centros de investigación científica y los
centros docentes, continuar poniendo en práctica el
“Plan Chispa” para el desarrollo
tecnológico, y acelerar la transformación,
generalización y aplicación de los logros de la
ciencia y tecnología agrícolas. En cuanto a la
reestructuración agrícola, es preciso persistir en
orientarse por la demanda del mercado, partir de la
situación real y respetar plenamente la voluntad de los
campesinos, sin recurrir jamás a la coacción ni al
autoritarismo. Los gobiernos de los diversos niveles deben
llevar a buen término la planificación, aumentar
sus inversiones en la ciencia y tecnología
agrícola, reforzar los servicios y empeñarse en la
implantación de un sistema de estándares de
calidad y certificación de los productos
agrícolas, un sistema de examen y verificación y
un sistema de información del mercado de productos
agrícolas, con miras a crear un buen ambiente de
mercado.
Para lograr lo antes posible que los
ingresos de los campesinos aumenten en un considerable
margen, corresponde trabajar bien en las siguientes
áreas:
Primero, ampliar la escala de
devolución de tierras de labranza a los bosques. El
experimento piloto iniciado hace más de dos años
demuestra que la devolución de las tierras a los
bosques (incluidas las praderas y los lagos) aplicada en
algunos lugares del Centro y Oeste del país,
además de ser una importante medida encaminada a
mejorar el ecosistema y fomentar la reestructuración
agrícola, es también una vía eficaz que
permite incrementar directamente los ingresos de los
campesinos. En la actualidad, dada la abundancia del
suministro de cereales y otros productos agrícolas, se
presenta una buena oportunidad para acelerar la
reintegración de tierras agrícolas a la
silvicultura. Este año conviene ampliar aún
más la escala de esta reintegración, impulsar la
suspensión temporal del pastoreo en favor de la
praticultura y acelerar el paso de la reforestación de
las montañas y tierras baldías donde podrían
plantarse árboles. Es preciso seguir trabajando de
acuerdo con las condiciones locales, potenciar la
orientación según los diferentes casos, aplicar
concienzudamente las diversas medidas políticas para
reconvertir en bosques las tierras de cultivo, perfeccionar
las medidas complementarias, empeñarse en preparar y
proporcionar plantones de buena calidad, con vistas a
asegurar la calidad del trabajo de devolución de
tierras de labranza a los bosques. Tanto para la
reforestación de tierras de cultivo como para el
programa de protección de los bosques naturales, se
debe atribuir importancia al buen desarrollo de otras nuevas
actividades productivas, con el objeto de garantizar las
fuentes de ingreso permanentes para la vida de las masas y
los ingresos fiscales necesarios de las localidades
pertinentes. Es preciso estudiar y elaborar, sin
pérdida de tiempo, reglamentos legales sobre la
reforestación de tierras de cultivo.
Segundo, profundizar en la reforma de los
impuestos y las tarifas rurales y la del sistema de
circulación del grano y el algodón. La reforma de
los impuestos y las tarifas rurales es una política
para aliviar de raíz la carga que pesa sobre los
campesinos. En el presente año hay que ampliar en mayor
medida el radio del experimento piloto, y principalmente
centrarse en las provincias productoras de cereales del
Centro y Oeste y en las provincias agrícolas
importantes y, al mismo tiempo, continuar el referido
experimento en una parte de los distritos y municipios de
las demás provincias, regiones autónomas y
municipios bajo jurisdicción central. La hacienda
central dispondrá de los fondos correspondientes dentro
del presupuesto para prestar apoyo a este empeño, en
tanto que las haciendas de las localidades donde se lleva
adelante el experimento también deberán asignar
fondos adecuados en apoyo a la reforma. Al mismo tiempo, es
indispensable llevar a feliz término las reformas
complementarias, incluyendo las de los organismos de
cantón y poblado, la educación rural y el sistema
hacendístico a nivel de distrito y cantón. La
reforma de los impuestos y las tarifas rurales debe aligerar
notablemente el gravamen sobre los campesinos y, a la vez,
garantizar los fondos de los gastos necesarios para el
trabajo ordinario y el desarrollo del agro, en especial
asegurar los gastos para la enseñanza obligatoria
rural. En donde todavía no se ha emprendido dicha
reforma, hay que aplicar estrictamente las decisiones
pertinentes tomadas por la dirección central, continuar
cumpliendo debidamente las diversas labores relacionadas con
el alivio de la carga de los campesinos. Todas las
localidades tienen que intensificar aún más la
rectificación en áreas específicas como los
cobros arbitrarios en los centros docentes, y las tarifas de
electricidad y de construcción de viviendas en el
campo. Es necesario implementar de forma integral las
medidas relacionadas con la reforma del sistema de
circulación de cereales, impulsar enérgicamente la
reforma de las empresas estatales de compra y venta de
cereales, mejorar y potenciar la administración del
mercado de cereales e impulsar el establecimiento de
relaciones de cooperación duraderas y estables para la
compra y venta entre las principales zonas compradoras y
vendedoras de cereales. Es menester continuar llevando a
buen efecto los trabajos de la reforma apuntada a la
mercantilización de la compra y la venta del
algodón, a fin de mantener estables la producción
de algodón y su mercado.
Tercero,
esforzarse por ampliar los canales de incremento de ingresos
del campesinado. Hay que centrarse en la industria
procesadora de productos agrícolas y el sector de
servicios en las zonas rurales para acelerar el desarrollo
de los sectores secundario y terciario en el campo. Dar
orientación a las empresas de cantón y poblado
para que apresuren sus pasos en la reestructuración, el
progreso tecnológico y la innovación de sistemas y
eleven su nivel de desarrollo. La ampliación de los
intercambios económicos entre las ciudades y las zonas
rurales favorece un notable incremento de los ingresos de
los campesinos. Las diversas localidades deben revisar y
suprimir las restricciones irrazonables y cobros
arbitrarios, proporcionar facilidades a los campesinos para
que entren a trabajar en las ciudades, o se dediquen a
actividades comerciales, asegurarles efectivamente sus
derechos e intereses legítimos, y al mismo tiempo
reforzar la administración y la orientación al
respecto. Es preciso impulsar a pasos seguros la
urbanización en las zonas rurales y promover el
traslado de la mano de obra rural a las áreas de
producción no agrícola.
Cuarto,
aumentar el apoyo a la agricultura. Hay que adoptar medidas
que se ajusten a las reglas de la OMC y esforzarse por
proteger los intereses de los campesinos. Incrementar las
inversiones en la agricultura y en la construcción de
infraestructuras rurales, y mejorar las condiciones de
producción y de vida así como el entorno
ecológico en el campo. Apoyar prioritariamente la
construcción de obras de riego con ahorro de agua, de
agua potable para la población y el ganado, metano
rural, vías rurales, cercas de prados y estaciones
hidroeléctricas rurales. Intensificar el apoyo a la
agricultura en lo que respecta a la investigación
científica agrícola, generalización de
técnicas, prevención y control de las enfermedades
e insectos dañinos, información y asesoramiento, y
capacitación de campesinos. Mejorar los servicios
financieros a la agricultura, llevar a mejor término la
ayuda a las zonas con escasos recursos económicos
mediante actividades de explotación, aumentar por
múltiples canales los fondos de ayuda a los indigentes
y ampliar la magnitud de la asistencia a los necesitados,
pagándoles jornales por las labores realizadas.
Respaldar con mayor intensidad las zonas víctimas de
calamidades naturales y las zonas de condiciones
económicas extremas, y eximirles total o parcialmente
del pago de impuestos sobre la agricultura y la
ganadería, medidas éstas que deben ser puestas en
práctica de manera efectiva. Auxiliar con entusiasmo a
las familias rurales que se encuentran en condiciones
económicas extremas y a los familiares de los
mártires y militares a superar sus dificultades reales.
3. IMPULSAR CON DINAMISMO LA
REESTRUCTURACIÓN ECONÓMICA Y LA REFORMA DEL
SISTEMA ECONÓMICO
Seguir trabajando por
resolver las contradicciones de índole estructural y
los obstáculos de carácter institucional que
frenan el desarrollo económico es una medida
fundamental para promover el crecimiento continuo de la
economía y mejorar su calidad y competitividad. Hay que
dar gran impulso a la reestructuración económica y
profundizar de manera persistente en la reforma del sistema
económico.
Acelerar la optimización
y la actualización de la estructura sectorial de la
economía. En primer lugar, es necesario servirse de
altas y nuevas tecnologías y técnicas avanzadas y
positivas para poder transformar y actualizar las industrias
tradicionales. Hay que apoyar a los sectores prioritarios y
las empresas clave en su reconversión técnica y a
las empresas manufactureras de grandes equipos encargadas de
las tareas prioritarias del Estado en el mejoramiento de su
capacidad de desarrollo de productos e innovación
tecnológica. Para llevar a cabo la reconversión
técnica de las empresas, es preciso tener bien
elaborada la planificación y seleccionar adecuadamente
los proyectos, poniendo énfasis en los requisitos de
“calidad, variedad y rentabilidad”, evitando las
repeticiones en el trabajo de construcción, así
como la mera ampliación de la capacidad de
producción. Hay que consolidar y multiplicar los logros
obtenidos en la eliminación de la capacidad de
producción atrasada de las industrias textil,
metalúrgica, hullera, etc., y continuar llevando
adelante la labor de reducción de la excedente o
atrasada capacidad productiva de la industria
petroquímica, la de materiales de
construcción?la mecánica, la
farmacéutica, la de producción de azúcar, la
tabacalera y otras industrias. La capacidad de
producción ya eliminada no deberá reactivarse bajo
ningún pretexto ni forma. Se debe continuar reajustando
la estructura energética. Es preciso lograr que las
antiguas bases industriales aceleren su reajuste y
transformación, y apoyar las ciudades donde la
explotación de recursos naturales constituye su
actividad principal y las antiguas zonas mineras en el
desarrollo de industrias nuevas. En segundo lugar, es
imperativo apresurar el desarrollo de industrias de alta o
nueva tecnología, tales como la informática, la
biotecnológica y la de nuevos materiales. Continuar
empeñándose en la organización y
ejecución de los importantes proyectos especiales para
la industrialización de los adelantos de la alta y
nueva tecnología como la red informática, los
nuevos aparatos y componentes electrónicos, los
circuitos integrados, el software, los nuevos materiales y
la modernización de los medicamentos tradicionales
chinos. Llevar adelante la informatización en la
economía nacional y la sociedad. Y en tercer lugar, es
menester desarrollar de manera dinámica el sector
terciario de la economía, en especial la rama de
servicios modernos. Acelerar el desarrollo de las
actividades como la banca, la contabilidad, el asesoramiento
y los servicios jurídicos. Implantar gradualmente la
operación en cadena, la distribución relacionada
con la circulación materiales, el sistema de agentes
comerciales, el comercio electrónico y otras formas de
organización y modalidades de servicio, además de
fomentar enérgicamente el turismo y la industria
cultural.
Impulsar activamente la
explotación de las regiones occidentales y promover el
desarrollo armonioso de las diversas regiones. Hay que
seguir reforzando la construcción de infraestructuras y
la rehabilitación del entorno ecológico en las
regiones occidentales. Trabajar con empeño por el
éxito de la construcción de obras prioritarias,
como la línea férrea Golmud (Qinghai)?Lhasa
(Tíbet), el transporte de gas y la transmisión de
electricidad del Oeste al Este. Proseguir la ejecución
de los programas de reconversión en bosques de las
tierras de agricultura, protección de bosques
naturales, construcción de barreras forestales en el
Noroeste, el Norte y el Nordeste de China, y prevención
y control de la desertización. Aplicar con seriedad las
diversas políticas y medidas relacionadas con la
explotación a gran escala de las regiones occidentales,
a fin de contribuir al desarrollo de las antiguas zonas
revolucionarias, las de minorías étnicas, las
fronterizas y las pobres. En las regiones occidentales es
necesario dar importancia al desarrollo de las industrias
ventajosas y distintivas, abstenerse de repetir los
proyectos de construcción y la inversión no
premeditada, impedir el traslado de las empresas y equipos
ya suprimidos a dichas regiones y evitar el deterioro de su
entorno ecológico. Las regiones centrales, por su
parte, tienen que poner en pleno juego las ventajas de su
ubicación geográfica y de sus recursos y fomentar
con dinamismo nuevos focos de crecimiento económico,
mientras que el Estado, a la hora de definir los proyectos
de construcción, debe prestarles apoyo para apresurar
su desarrollo. En las regiones orientales es preciso
optimizar la estructura sectorial de su economía,
desarrollar con gran energía la economía orientada
al exterior, mejorar la calidad y la competitividad de la
economía, y fortalecer en múltiples formas la
cooperación económica y tecnológica con las
regiones centrales y occidentales.
Profundizar
en las diversas reformas colocando en su centro la de las
empresas estatales. En los últimos años la reforma
de estas empresas ha obtenido avances muy importantes,
aunque la tarea sigue siendo bastante ardua y es necesario
continuar realizando grandes esfuerzos para llevarla
adelante. En primer lugar, reforzar efectivamente la
implantación del sistema empresarial moderno. Proseguir
la reforma consistente en la implantación de un sistema
reglamentado de sociedades, perfeccionar el régimen de
administración de empresas por parte de personas
jurídicas y imprimir un vuelco al mecanismo de
gestión. Este año es preciso poner el énfasis
en la comprobación de la implementación del
sistema empresarial moderno en las sociedades que cotizan en
bolsa, descubrir los problemas existentes y resolverlos a
conciencia. Intensificar la reforma interna de las empresas
y seleccionar un reducido número de grandes
compañías administradas por las autoridades
centrales y de sociedades cotizadas en bolsa fuera de la
parte continental del país, para realizar el ensayo
piloto de la reforma del sistema de distribución de
ingresos y establecer un mecanismo de estímulo y
condicionamiento eficaz para los gestores empresariales.
Promover la conexión del sistema de contabilidad
empresarial con la práctica habitual de la contabilidad
en el plano internacional. Fortalecer y mejorar el control
de calidad, de coste y de comercialización de las
empresas. Acelerar la modernización e
informatización de la administración empresarial.
En segundo lugar, fomentar activamente la
reorganización de las empresas y la introducción
del sistema accionario en ellas. Formar y desarrollar cuanto
antes un número determinado de grandes
compañías y grupos empresariales con
competitividad internacional. Seguir adoptando
múltiples formas para flexibilizar y agilizar las
pequeñas y medianas empresas estatales. En el curso de
la reorganización y la implantación del sistema
accionario en las empresas, es imperativo impedir la fuga de
los activos estatales y la evasión e impago de las
deudas bancarias. Y en tercer lugar, continuar trabajando de
manera sistemática y apropiada en la declaración
de quiebra y la absorción empresariales. Prestar
especial atención a la debida colocación de los
trabajadores según la política pertinente y al
mantenimiento de la estabilidad de la sociedad. Aumentar
adecuadamente los fondos de reserva destinados a la
liquidación de las cuentas fallidas o incobrables de la
banca y utilizarlos principalmente para la declaración
de quiebra y la absorción empresariales en los sectores
y regiones prioritarios, en especial para el cierre o
quiebra de empresas particularmente difíciles, como las
mineras con yacimientos agotados, y las de la industria
militar. Proseguir los esfuerzos para que las empresas dejen
de asumir las funciones que corresponden a los servicios
sociales.
Es menester promover la reforma de
los sectores monopolistas. Se debe romper los monopolios
sectoriales mediante la separación de las atribuciones
gubernamentales de las empresariales y la
reorganización de las empresas, configurando de este
modo una adecuada competencia. Hay que efectuar cuanto antes
la reforma del sistema administrativo de las
telecomunicaciones, de la energía eléctrica y de
la aviación civil, y hacer esfuerzos intensos para
estudiar y elaborar proyectos de reforma del sistema
administrativo ferroviario. Los departamentos pertinentes
deben reforzar su trabajo orientador respecto a la reforma,
y garantizar tanto el funcionamiento normal de la
producción y la gestión como la estabilidad del
contingente de trabajadores de estos sectores.
Hay que persistir en el sistema económico
básico caracterizado por el desarrollo conjunto de las
diversas modalidades de propiedad de la economía, con
la propiedad pública como sector dominante. Se deben
explorar activamente diversas formas efectivas para la
materialización de la propiedad pública. Es
necesario seguir desarrollando el sector de propiedad mixta
y el sector colectivo de la economía, y estimular,
apoyar y orientar el desarrollo sano de los sectores de
propiedad privada e individual de la economía.
Las otras reformas también deben
fomentarse activamente de acuerdo con lo requerido al
perfeccionar el sistema de la economía de mercado
socialista. Es necesario elaborar lo más rápido
posible un proyecto de reforma del sistema de inversión
y financiación, y hacer los esfuerzos para llevarlo a
la práctica cuanto antes. Es indispensable continuar
profundizando en las reformas del sistema de
distribución de ingresos, así como la bancaria,
financiera, tributaria, del comercio exterior y de
viviendas.
4. ADAPTARSE A LA NUEVA
SITUACIÓN SURGIDA CON LA ENTRADA DE NUESTRO PAÍS A
LA OMC Y ELEVAR EN TODOS LOS TERRENOS EL NIVEL DE APERTURA
AL EXTERIOR
La entrada de nuestro país en
la OMC ha marcado el inicio de una nueva etapa de apertura
al exterior. Debemos asumir una actitud dinámica para
participar, en una esfera aún más amplia y en un
grado aún más profundo, en la cooperación y
competencia económica internacional y realizar con
eficacia los diversos trabajos en el primer año de
nuestra entrada en la OMC.
A fin de adaptarse
a las exigencias de la OMC, en los últimos años,
sobre todo en los últimos meses, nuestro país ha
realizado gran cantidad de trabajos al respecto: Se ha
terminado, en lo fundamental, la revisión de las leyes,
disposiciones y reglamentos de aplicación nacional, y
se han suprimido, enmendado o elaborado una serie de leyes y
disposiciones. A partir del 1 de enero del 2002, el nivel
general de los aranceles de nuestro país ha bajado del
15,3% al 12%, reducción que afecta a más de 5.300
artículos imponibles. Sobre la base de las labores ya
realizadas, este año debemos tomar como núcleo del
trabajo el aumento de nuestra competitividad internacional y
poner énfasis en realizar lo mejor posible los
siguientes trabajos: Primero, según el principio de
uniformidad del sistema legal, no discriminación,
publicidad y transparencia, empeñarse en perfeccionar
el sistema legal y reglamentario económico relacionado
con el exterior, que concuerda tanto con las reglas de la
OMC como con las circunstancias de nuestro país,
garantizando la aplicación equitativa y eficaz de las
leyes. Segundo, según nuestros compromisos
contraídos al entrar en la OMC, ampliar
metódicamente los terrenos de apertura al exterior y,
al mismo tiempo, acelerar la elaboración y la
revisión de las normas de acceso al mercado
relacionadas con la calidad, sanidad, cuarentena,
protección medioambiental y seguridad. Tercero,
estudiar a conciencia, dominar y ejercer plenamente los
diversos derechos de que disfruta nuestro país como
miembro de la OMC, y promover y tomar parte activa en la
cooperación económica regional. Cuarto, organizar
debidamente el estudio y la divulgación de los
conocimientos y reglamentos de la OMC, y realizar, en forma
universal y por etapas y grupos, la capacitación de los
funcionarios públicos, en especial, de los cuadros
dirigentes a nivel distrital y seccional y superiores y del
personal administrativo de las empresas grandes y medianas;
acelerar la preparación de profesionales de diversas
especialidades para que dominen las reglas de la OMC y los
conocimientos de la economía y comercio internacional.
Hay que llevar a buen término y
concienzudamente el trabajo de comercio exterior. Seguir
aplicando la estrategia de diversificación del mercado
y procurar, este año, un incremento de las
exportaciones. Hacer esfuerzos para asegurarnos los mercados
existentes y abrir otros nuevos. Reajustar y optimizar la
composición de las mercancías de exportación
y elevar su calidad y valor añadido. Poner en
práctica las medidas políticas destinadas a
estimular las exportaciones. Garantizar con preferencia la
devolución puntual e íntegra de impuestos por
exportación a las empresas prioritarias de buena
reputación y capaces de generar gran cantidad de
divisas mediante la exportación. Intensificar la
reforma y el perfeccionamiento del mecanismo de
devolución de impuestos por motivo de exportación
y aplicar en todos los sentidos el método de
exención, descuento o devolución de impuestos para
las mercancías que las empresas productoras venden por
cuenta propia, o que las empresas de comercio exterior
exportan por encargo. Ampliar el crédito a la
exportación y el seguro de crédito e incrementar
el apoyo a la exportación. La aduana debe profundizar
en su reforma, elevando en mayor medida la eficacia de la
tramitación aduanera y su nivel de supervisión y
control. Es preciso impulsar la reforma y la
reorganización de las empresas estatales dedicadas al
comercio exterior y promover la pluralización del
sujeto de gestión en el comercio exterior y la
diversificación de los canales de exportación.
Seguir llevando a efecto la estrategia de “salir al
exterior” y estimular y apoyar a las empresas de
distintas modalidades de propiedad, dotadas de las
condiciones necesarias, para que inviertan, establezcan
fábricas y contraten obras de ingeniería en el
extranjero, especialmente en los países circundantes,
con lo que se impulsará la exportación de
tecnologías, equipos, materiales y servicios laborales
nacionales. Realizar debidamente la importación de
tecnologías avanzadas, equipos clave y materias primas
y materiales carentes o escasos en el país.
Materializar progresivamente la diversificación del
mercado de importación de los importantes materiales
estratégicos.
Es necesario seguir
utilizando activamente los fondos foráneos y
optimizando la estructura de la inversión foránea.
Poner énfasis en la introducción de
tecnologías avanzadas, experiencias de
administración moderna y profesionales especializados.
Estimular y orientar a los empresarios extranjeros a
invertir en la agricultura moderna, las industrias de alta y
nueva tecnología, la construcción de
infraestructuras y la explotación de las regiones
occidentales, y a participar en la reconversión y
reorganización de las empresas estatales. Alentar a las
empresas foráneas, especialmente a las
compañías transnacionales, para que establezcan en
el territorio nacional centros de investigación y
explotación, bases de producción y manufactura y
sedes regionales. Introducir a las empresas grandes y
organizaciones intermediarias foráneas con buena
reputación en los campos de comercio, turismo,
contabilidad, auditoría, etc., para impulsar el
desarrollo del sector de servicios de nuestro país.
Crear activamente condiciones para atraer la inversión
de las pequeñas y medianas empresas fuera de la parte
continental de China. Seguir mejorando el ambiente de
inversión, perfeccionar el sistema legal, manejar los
asuntos según la ley, mejorar los servicios y elevar la
eficacia. Reglamentar las actividades para atraer negocios y
capitales foráneos, y aplicar paulatinamente el trato
nacional. Apoyar la solicitud de Shanghai para organizar la
Exposición Universal del 2010.
Página Web relacionada:
http://www.china.org.cn/spanish/25530.htm