China criticó el día 5 la propuesta de un
referéndum planteada el pasado 3 de agosto por Chen
Shui-bian, líder de las autoridades de Taiwán, y
la calificó de "un grave incidente para escindir a
China".
"El planteamiento de Chen
coincide con las declaraciones de su predecesor Lee Teng-hui
y ha puesto al descubierto la posición del actual
líder, que quiere aferrarse a la idea de un Taiwán
independeiente", señaló un portavoz de las
oficinas para asuntos taiwaneses del Comité Central del
Partido Comunista de China (PCCh) y del Consejo de Estado
(Ejecutivo).
Chen planteó la convocatoria
de un referéndum sobre el futuro de Taiwán y
manifestó entre otras cosas que la isla "debe
elegir su propio camino a seguir" en un discurso que
pronunció el sábado pasado para una reunión
de taiwaneses de ultramar.
"El discurso
de Chen es un abierto desafío a todos los chinos,
incluyendo los compatriotas taiwaneses, y también al
principio de 'Una Sola China' internacionalmene reconocido.
Saboteará gravemente las relaciones entre ambas partes
del Estrecho de Taiwán y afectará a la estabilidad
y la paz en la región de Asia y el Pacífico",
señaló el portavoz.
Añadió
que "las declaraciones de Chen, en que él dijo que
cada parte del Estrecho de Taiwán es un país,
demuestran que sus promesas de no buscar la independencia de
Taiwán, no cambiar el nombre de la isla, no insertar la
teoría sobre dos países en la Constitución
taiwanesa y no convocar referéndum al respecto (hechas
durante su investidura como líder taiwanés) no
eran más que un método provisional destinado a
engañar al pueblo en Taiwán y a la opinión
mundial".
También destacó que
"la mayoría de los taiwaneses son partidarios de
la paz, el desarrollo, la estabilidad y la mejora de las
relaciones entre ambas partes del Estrecho de
Taiwán" y que Chen "ha impuesto un proyecto
de independizar Taiwán mantenido por un puñado de
personas frente a la aplastante mayoría de los
compatriotas de la isla".
Esto
afectará la economía de Taiwán,
dañará los intereses fundamentales de los
taiwaneses y arrastrará a Taiwán al desastre,
advirtió.
El portavoz reiteró que
"sólo hay una China en el mundo" y que tanto
la parte continental como la isla de Taiwán forman
parte de ella. "La soberanía y la integridad
territorial de China no pueden escindirse",
destacó.
La política consecuente de
China es oponerse a la independencia de Taiwán y llevar
a cabo la meta de reunificar el país y no permitir a
nadie separar la isla de la parte continental de ninguna
forma, subrayó.
Advirtió a las
fuerzas separatistas de Taiwán de que no deben juzgar
la situación erróneamente y han de desistir de
todas sus actividades separatistas.(Xinhua)