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Intervención del Primer Ministro Wen Jiabao en el Coloquio con Personalidades Culturales y Jóvenes Estudiantes de España


2009/02/01


El 31 de enero de 2009, el Primer Ministro Wen Jiabao asistió en el Instituto de Cervantes a un coloquio con personalidades culturales y jóvenes estudiantes de España. El texto íntegro de la intervención del Primer Ministro Wen Jiabao en el acto es como sigue:

Intervención del Primer Ministro Wen Jiabao en el Coloquio con Personalidades Culturales y Jóvenes Estudiantes de España

(31 de enero de 2009)

Señora Directora, profesores, estudiantes, señoras y señores, amigos:

Me es un gran placer visitar el renombrado Instituto de Cervantes y tener este encuentro con Uds. Siendo China y España dos países de mucho peso histórico y cultural en el mundo, es muy significativo centrar el tema de este coloquio en la cultura. Según el célebre dramaturgo español Jacinto Benavente, la cultura es la buena educación del entendimiento y de la comunicación. El Intercambio cultural juega sin duda un positivo papel para promover nuestro entendimiento e impulsar la amistad y cooperación entre nuestros dos países.

La rica y profunda civilización china tiene una historia ininterrumpida de 5 mil años. Quisiera aprovechar la ocasión para hablar de la esencia espiritual de la cultura tradicional china y su significación para el presente.

En primer lugar, el espíritu emprendedor, que consiste en superarse constantemente y ser dinámico y valeroso. Zhouyi o Mutaciones de los Zhou, una obra clásica de la China antigua, dice: "El cielo muestra su fuerza en permanente movimiento. Siguiendo su ejemplo, el hombre virtuoso nunca cesa los esfuerzos por su propia perfección." Esta frase nos enseña que como el sol, la luna y las estrellas en permanente movimiento el hombre debe trabajar con afán, ser dinámico y emprendedor y mantenerse firme en su voluntad independiente, en la dignidad personal y en los principios morales. Perfeccionarse constantemente es la esencia primordial de la tradición cultural-ideológica de China, que explica por qué la nación china sigue manteniéndose en pie y la civilización china ha podido transmitirse hasta hoy a pesar de los múltiples desastres que han sufrido a lo largo de la historia. Es este espíritu que ha forjado el indoblegable carácter del pueblo chino: el revés sólo sirve para acrecentar su valor.

En segundo lugar, el espíritu de armonía, que consiste en tomar la armonía como lo más precioso y buscarla entre cosas contradictorias a pesar de las diferencias. Hace más de dos mil años, pensadores de la China antigua ya plantearon las ideas de que todas las cosas y seres nacen de la armonía y que el hombre virtuoso sabe lograr la armonía entre cosas contradictorias a pesar de las diferencias. Estas ideas abogan por la coexistencia armoniosa entre los distintos países, entre los distintos grupos étnicos y entre los distintos hombres; por la coexistencia armoniosa entre las distintas civilizaciones, y por la coexistencia armoniosa entre el hombre y la naturaleza. La armonía es la quintaesencia de la cultura china y el más apreciado valor del pueblo chino y ha jugado a lo largo de la historia de China un papel positivo para promover la unidad entre los distintos grupos étnicos, aumentar la fuerza cohesiva de la nación china y lograr la convivencia amistosa con los países vecinos.

En tercer lugar, el concepto de tomar al pueblo como lo primordial, que consiste en ver al pueblo como el fundamento de la nación y en apreciar al pueblo y menospreciar al soberano. Ya se planteó en Shang Shu, cuyo primer texto fue redactado en la época de los Shang (aproximadamente siglo 16-siglo 11 antes de nuestra era), la idea de que el pueblo es el fundamento de la nación y que ésta vive en paz cuando el fundamento es sólido. El concepto que planteamos de tomar al ser humano como lo primordial es la continuación y desarrollo de esta idea de tomar al pueblo como lo primordial. Este concepto nos pide liberar y desarrollar las fuerzas productivas por medio de la reforma y apertura para satisfacer las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo; nos pide realizar el desarrollo integral del hombre bajo las condiciones de igualdad y libertad.

En cuarto lugar, el concepto de la unidad entre el hombre y la naturaleza, que consiste en respetar la armonía entre el cielo y el hombre y amar a sus prójimos y todos los demás seres y cosas. Zhang Zhai, filosofo de la dinastía Song (960-1279) formuló explícitamente este concepto, que quiere decir: El cielo y la tierra son como el padre y la madre, los seres humanos y todos los demás seres y cosas son sus hijos. Todos los seres humanos son hermanos y todos los demás seres y cosas, nuestros amigos. El ser humano es hijo de la naturaleza y forma parte de ella; el hombre es capaz de conocer la naturaleza, modificarla y regularla, pero nunca debe destruirla. Si destruye la naturaleza, ésta la castigará tarde o temprano.

La tradición cultural de China modeló el carácter, la personalidad y los criterios morales de la nación china: ser honrada, bondadosa, justa, pacífica, firme y dinámica y empeñarse siempre en su propio mejoramiento. Esta tradición no sólo ejerció una profunda influencia sobre el desarrollo económico y social de China, sino sentó la base de la concepción del mundo y el modo de actuar de los chinos. Su influencia continúa aún hoy en día.

Tanto la cultura china como la europea se remontan a tiempos remotos y han hecho importantes contribuciones a la civilización y progreso de la humanidad. Hace más de mil años, las mercancías y la cultura china llegaron a los países de Europa meridional a través de la ruta de seda. En el siglo 13, el famoso explorador italiano Marco Polo pisó la tierra china. A fines del siglo 16, el español Juan González de Mendoza escribió La Historia del Gran Reino de la China, el primer libro occidental que trata los distintos aspectos de historia, cultura, religión, política y economía de China y que se convirtió en un best-seller en Europa. Zhouyi, Laozi, Analectas y otras obras clásicas de la cultura china fueron traducidas y publicadas en Europa, lo que fue llamado en la historia la "difusión de la cultura oriental en el Occidente". En el siglo 18, los adelantos científicos y culturales de la Europa contemporánea fueron introducidos a China surgiendo así el auge de la "difusión de la cultura occidental en el Oriente", que ejerció una positiva influencia sobre la cultura china.

La civilización española es importante parte de la civilización europea. La literatura, pintura, música, danza y deportes de España gozan de alto prestigio en el mundo. El gran maestro de la literatura Cervantes, el pintor Picasso, el tenor Domingo son muy conocidos en todo el mundo. Leí cuando joven Don Quijote, la obra más conocida de Cervantes, cuyo profundo pensamiento sigue siendo hoy una fuente de sabiduría e inspiración para el lector. Reflexiono con frecuencia: Para lograr su desarrollo y florecimiento, una nación no sólo necesita gente que tiene los pies puestos en la tierra y se entrega en cuerpo y alma al trabajo sino también gente que contempla el cielo nocturno salpicado de estrellas y cultiva con empeño el jardín espiritual. Semejante nación tiene esperanza, vencerá las dificultades y peligros que encuentre en su camino de avance y gozará de brillante porvenir.

La diversidad de la civilización es la tendencia fundamental del desarrollo de la sociedad humana. El intercambio entre distintas civilizaciones promueve el aprendizaje mutuo y progreso común de la humanidad. El intercambio cultural entre China y España nunca se ha interrumpido y se desarrolla con mayor dinamismo y en formas cada vez más variadas en los últimos años. Ambas partes han organizado una serie de magnas actividades culturales. El Festival de la Cultura China que tuvo lugar hace poco en España y el Año de España celebrado en China han mostrado la espléndida cultura tradicional y moderna de sus respectivos países. El intercambio y la cooperación en el sector educacional se realizan en amplia escala. Cerca de mil jóvenes españoles cursan estudios en China. En 16 universidades chinas se enseña el español. El año 2005 fue testimonio del I Foro de Rectores Hispano-chino. En 2006 se creó el Instituto de Cervantes de Beijing abriendo una importante ventana para fomentar el intercambio cultural entre los dos países. Todos estos eventos han profundizado el entendimiento y la amistad entre los dos pueblos. Espero que los trabajadores culturales de ambos países, en particular los jóvenes estudiantes, sigan uniendo sus esfuerzos por estrechar aún más el intercambio cultural entre los dos países y hacer nuevos aportes al mantenimiento de la amistad China-España de generación en generación.


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