Promover la Actualización de la Cooperación entre China y Brasil para Orientar el Desarrollo Compartido entre China y América Latina y el Caribe

2015/05/21

Li Keqiang

Primer Ministro del Consejo de Estado de la República Popular China

(Brasilia, 19 de mayo del 2015)

Excma. Sra. Presidenta Dilma Rousseff,
Estimados señores empresarios,
Señoras y señores, amigos todos:

Bueños días. Es para mí un gran placer reunirme con los amigos del círculo industrial y comercial aquí presentes. Hace 12 años, hice una visita al Brasil y más de diez años han pasado desde entonces. En esta ocasión, al volver a pisar la tierra brasileña, me impresionaron los enormes cambios operados en el desarrollo socio-económico de este país. Antes de llegar a Brasilia, al contemplar esta hermosa nación desde el avión, constaté que, con los inmensos bosques, ríos caudalosos y campos fecundos, esta maravillosa y prodigiosa tierra ha rebosado sin cesar de pujante vitalidad y dinamismo.

Brasil es una de las economías emergentes más importantes del mundo y digno líder del desarrollo económico y el proceso de integración regional de América Latina y el Caribe. Al entrar en el umbral del nuevo siglo, Brasil ha logrado éxitos de desarrollo mundialmente llamativos, con un PIB que saltó al séptimo lugar mundial y una constante elevación del nivel de ingreso de su pueblo. La comunidad internacional está con mucha expectativa sobre las perspectivas de desarrollo del Brasil.

A lo largo de los últimos años, las vinculaciones sino-brasileñas han conocido un desarrollo a fondo. En julio pasado, el Presidente Xi Jinping efectuó una exitosa visita al Brasil, ocasión en la cual ambas partes decidieron fomentar la Asociación Estratégica Integral desde niveles más elevados, ámbitos más amplios y en un escenario más grandioso, traducido en la profundización de la confianza mutua en lo político, una mayor frecuencia de los intercambios culturales y la entrada en una vía rápida del desarrollo de los lazos económico-comerciales. Brasil es el mayor socio comercial de China en América Latina y el Caribe, mientras que China ha sido el mayor socio comercial del Brasil durante los últimos seis años consecutivos. Hasta finales del año pasado, más de 100 empresas chinas operan en Brasil, y se ha registrado un incremento de las inversiones brasileñas en China. Asimismo, la colaboración estratégica que han realizado ambos países en los escenarios multilaterales ha sido bien fructífero, de allí que las relaciones sino-brasileñas han sobrepasado el ámbito bilateral, dotándose de un creciente alcance global.

Siendo por igual países en vías de desarrollo, las economías de ambos países se han integrado profundamente en la mundial. Bajo las actuales circunstancias de la ralentización de la recuperación y la mayor presión a la baja de la economía mundial, tanto China como Brasil enfrentan desafíos, y el desarrollar la economía nacional y mejorar el bienestar del pueblo constituyen nuestra apremiante tarea, que requiere de nuestros esfuerzos por promover el desarrollo mediante la reforma estructural y la ampliación de la apertura. Pese a que la economía de China encara una presión de crecimiento descendente relativamente grande, las medidas de regulación con objetivos definidos adoptadas a raíz de la segunda mitad del año pasado han venido surtiendo gradualmente efecto, lo cual permitió el mantenimiento continuo en unos límites razonablesl del comportamiento económico de enero a abril del año en curso. La meta del crecimiento económico de China para este año es incrementarse alrededor de un 7% a base del monto del PIB de los 10 billones de dólares, lo cual supondrá un aumento de su volumen superior al de los años anteriores. Tenemos plena confianza y capacidad para materializar este objetivo y mantener un crecimiento económico en un ritmo medio superior. El desarrollo económico de China no puede prescindir del mundo y va a ser cada vez más abierto. Y esperamos que Brasil, al resistir con éxito las presiones, siga manteniendo un desarrollo estable. Siendo mercados emergentes de mayor relevancia en el mundo, China y Brasil tienen la responsabilidad de aportar, por medio de la profundización de la cooperación mutuamente beneficiosa, mayores contribuciones a la recuperación económica global a la vez de enfrentar sus respectivos desafíos.

Nos es menester profundizar enérgicamente la cooperación en materia de capacidad productiva. En la actualidad, la economía mundial, para salir de las dificultades, tiene que buscar nuevos puntos rompedores. En este sentido, los países desarrollados están promoviendo la reindustrialización, mientras que los en vías de desarrollo se enfrascan en la aceleración de la industrialización y urbanización. En ambos casos, es necesario desarrollar la economía real. En los ámbitos sectoriales, tanto los países en desarrollo entre sí, como entre los países desarrollados y los en vías de desarrollo, necesitan complementarse con sendas ventajas, término en el que China y Brasil podrán forjar juntos un caso ejemplar para su cooperación en la capacidad productiva. El continuo proceso de la industrialización y la construcción infraestructural del Brasil requiere materias primas y equipos, aspectos en los que China ostenta capacidad productiva en abundancia y de buena calidad. Por lo tanto, las empresas de ambas partes pueden fortalecer la cooperación, aprovechando la capacidad productiva aventajada de China para instalar fábricas en el mismo Brasil y desarrollar, mediante cooperación, la industria manufacturera en materia de acero, hierro, materiales de construcción y equipos concernientes, lo cual es favorable para Brasil en la reducción de costos de la construcción infraestructural, el control de la inflación, el incremento de la demanda doméstica, el aumento del empleo y la elevación del nivel de la industrialización. Esto conlleva doble ventaja. De igual forma, la salida de los equipos chinos juega un papel promotor en el reajuste estructural y la actualización industrial y de la importación y exportación, y favorece al abordamiento del problema del desequilibrio en el desarrollo de la economía global. China y Brasil coinciden en que el Ferrocarril Bioceánico puede llegar a posicionarse como el proyecto representativo de la cooperación binacional en la capacidad productiva. Además, China va a cooperar con Brasil para que se aumenten en 28 más las embarcaciones de transporte de gran envergadura, con miras a potenciar la capacidad y eficacia de transporte marítimo. Estamos dispuestos a proporcionar para la parte brasileña servicios de exploración y explotación petroleras bajo tierra salina y de equipos de ingeniería marítima, a fin de optimizar la explotación de energías. Asimismo, las empresas de ambas partes pueden desplegar cooperación en materia de energías limpias como la nucleoelectricidad, la energía solar y la fotovoltaica, en promoción del desarrollo sostenible.

Nos es necesario trabajar juntos para fomentar la diversificación de la estrucutura comercial. En la actualidad, las fluctuaciones del mercado internacional de commodities se reflejan principalmente en la rebaja de los precios. Sin embargo, la cantidad de importación por China no sufrió notorias reducciones. Siendo el mayor comprador de la soya, los minerales de hierro y el petróleo del Brasil, China está a la disposición de trabajar junto con la parte brasileña por forjar una vinculación comercial estable y de largo plazo y firmar un acuerdo de cooperación en paquete al respecto. El volver a importar carnes bovinas desde Brasil y comprar vehículos chinos para la construcción de las instalaciones olímpicas del Brasil favorecen tanto a los campesinos brasileños y consumidores chinos como a las empresas de los dos países, lo que también es oportuno para mejorar la calidad de importación y exportación y la paulatina diversificación de las estructuras comerciales de ambos países.

Nos es imperativo promover activamente los intercambios y la cooperación en materia científico-tecnológica y educacional. La cooperación sino-brasileña debe elevar de manera progresiva el contenido tecnológico, aprovechar bien el mecanismo de diálogo de alto nivel sobre la ciencia, tecnología e innovación, fomentar la cooperación en materia de investigación y lanzamiento de satélites de reconocimiento de recursos terrestres, deliberar sobre la construcción de laboratorios conjuntos, construir juntos parques tecnológicos y establecer centros de investigación y desarrollo de las empresas. La parte china da la bienvenida a más jóvenes brasileños a cursar estudios en China vía proyecto Ciencia sin Fronteras, y también estimula a más universitarios chinos a estudiar el portugués en Brasil.

Señoras y señores,

Brasil es la primera parada de esta gira mía a América Latina y a continuación visitaré Colombia, Perú y Chile. Siendo un continente donde se concentran países en vías de desarrollo y economías emergentes, esta región ejerce una gran influencia en los asuntos internacionales, sea en el ámbito político, económico o cultural. ¿Cómo percibir esta región? La vemos como una importante piedra angular de la paz y estabilidad internacionales, donde no ha ocurrido ninguna guerra a gran escala en más de un siglo y viene avanzándose incesantemente el proceso de la integración regional con una resonante voz latinoamericana en los importantes asuntos internacionales. La vemos también como una fuerza emergente de la prosperidad y crecimiento globales, que mantiene en lo que va del siglo un crecimiento promedio anual superior al 4%, con una tasa de contribución al crecimiento económico mundial del 14% y un PIB per cápita de diez mil dólares estadounidenses. Y la vemos como una representante sobresaliente de la inclusión y coexistencia entre las civilizaciones de la humanidad, donde conviven armoniosamente las diversas culturas, que forman una civilización latinoamericana nutrida, multicolorida y con un encanto particular.

China y América Latina disfrutan de una profunda amistad tradicional y una colaboración de creciente estrechamiento en las distintas áreas. El año pasado, el Presidente Xi Jinping visitó América Latina, ocasión en la que se realizó la Cumbre de Líderes Sino-latinoamericanos y Caribeños y se planteó la nueva configuración del quinteto de la relación entre ambas partes. En enero pasado, se aprobó en la Primera Reunión Ministerial del Foro China-CELAC el plan quinquenal de nuestra cooperación, lo que colocó los lazos bilaterales en un flamante punto de partida histórico. Esta visita mía toma como el principal propósito la consolidadción de la amistad tradicional entre ambas partes y la profundización de nuestra colaboración sustancial enfocándonos en la cooperación global, con prioridad en la cooperación en capacidad productiva tomándola como un punto rompedor en aras de impulsar la transformación de las relaciones económico-comerciales entre ambas partes para forjar una versión actualizada de la colaboración entre China y esta región.

Primero, la recuperación de la economía mundial depende de la cooperación de la capacidad productiva. En la actualidad, la economía global se sitúa en la fase de profundo reajuste y es menester para todos los países promover la reforma y reajuste estructurales en el ámbito interno y redoblar la colaboración internacional en el ámbito externo a fin de salir de la depresión duradera. La promoción de la cooperación en capacidad productiva, iniciándose desde el sector de infraestructura, traerá nuevos puntos de crecimiento a la economía global y el desarrollo de los distintos países. Los países en vías de desarrollo necesitan el fortalecimiento de la construcción infraestructural mientras que los desarrollados también necesitan la actualización del sector, para ello son imprescindibles los equipos tales como las maquinarias de ingeniería, los instrumentos de transporte, la metalurgia, los materiales de construcción y los equipos de fabricación, entre otros. La parte china puede ofrecer estos equipos con buena relación calidad precio. El reforzamiento de la cooperación interactiva en la infraestructura y capacidad productiva constituye una vía eficaz para hacer frente común entre los países ante la presión a la baja de la economía en las circunstancias actuales y favorece a la disminución del proteccionismo comercial y la promoción de la transformación económica así como la paz y el desarrollo mundiales.

Segundo, la transformación y actualización de las economías de China y la región necesitan del sustento de la cooperación en la capacidad productiva. Con miras al futuro, América Latina no puede pararse como simple suministrador mundial de productos primarios, ni China podrá desempeñar siempre el rol de fábrica mundial de productos baratos, por lo que es insostenible la estructura comercial caracterizada principalmente por el canje de los insumos industriales por productos energéticos y mineros, lo que significa que es menester para ambas partes promover la actualización, reajuste y transformación de la industrialización. El desarrollo de la industria procesadora de los recursos favorecerá a la región a cambiar su estructura económica monoproductiva mientras que el fortalecimiento de la manufactura de equipos de China y su participación en la competencia en pie de igualdad en el mercado internacional constituyen el rumbo de la optimización y actualización de su industria. La parte china compra los productos industriales y agrícolas de alta calidad del Brasil y éste importa de China productos de inversión como equipos generadores de electricidad y trenes para el metro, por lo que ambas partes, mediante la importación de productos fuertes de la otra, podrán optimizar sus importaciones y exportaciones. La parte china está dispuesta a firmar más Tratados de Libre Comercio con los países de la región y promover la liberalización y facilitación comercial, a fin de inyectar una nueva fuerza motriz a la cooperación a fondo en capacidad productiva entre China y la región.

Tercero, la ganancia compartida multilateral tiene que constituirse como el impulsor auxiliar de la cooperación en capacidad productiva sino-latinoamericana. Esta cooperación, además de ser mutuamente beneficiosa y de ganancia compartida, también será abierta e incluyente. Las empresas chinas están dispuestas a realizar la colaboración con terceras partes en la región junto con las empresas de los países desarrollados En cuanto al nivel técnico y la distribución laboral internacionales, las industrias de los países desarrollados se sitúan generalmente en la gama media superior, mientras que las de China y de esta región, en la media inferior. La colaboración empresarial trilateral favorece a la promoción del avance de la economía desde la gama media inferior a la de media superior y corresponde con la ley de la transferencia de la distribución industrial. La industria manufacturera de equipos de China, de una gran capacidad de integración, que ha absorbido la tecnologías avanzadas de los países desarrollados, favorecerá a China y América Latina a elevar su nivel de desarrollo en el proceso de apertura y colaboración.

Cuarto, el objetivo fundamental de la cooperación sino-latinoamericana en materia de capacidad productiva es hacer de los ciudadanos cobeneficiarios de los frutos del desarrollo. Las empresas chinas que inviertan u operen en los países latinoamericanos deben de respetar la legislación y las costumbres culturales locales, emplear en la medida de lo posible a trabajadores locales, cuidar del medio ambiente, trabajar en la capacitación de los trabajadores y en la transferencia de tecnologías y, en definitivo, asumir de manera activa sus responsabilidades sociales. El apoyo en inversiones y financiamientos que ofrece la parte china no irá acompañado de ninguna condición política. Tanto China como América Latina se oponen a las acciones cortoplacistas que anteponen los intereses económicos sobre los valores morales y ambas partes se dedican al crecimiento incluyente.

Me gustaría aprovechar la ocasión para poner en consideración de ustedes un nuevo modelo de cooperación en capacidad productiva entre China y esta región, el modelo 3x3:

---La construcción conjunta de tres grandes vías en concordancia con las necesidades de los países latinoamericanos: la logística, la eléctrica y la informática. Lograr la conectividad infraestructural en el continente sudamericano es un objetivo común de todos los países de la región. Las empresas chinas están dispuestas a colaborar con las latinoamericanas en la construcción cooperativa de un corredor logístico principalmente ferroviario que vertebre Sudamérica y el Caribe; de una vía eléctrica que conecte los países y regiones latinoamericanos y que se sustente en las tecnologías de transmisión eléctrica de alta eficacia y de redes eléctricas inteligentes; y de un corredor informático que se base en las tecnologías de internet y de comunicación móvil de nueva generación y que incorpore big data y computación en nube.

---La adopción de un modelo de cooperación triangular en que las empresas, la sociedad y los gobiernos se interactúen de manera virtuosa y respetando las reglas de la economía de mercado. Tanto China como América Latina se rigen por la economía de mercado, por lo cual nuestra cooperación en capacidad productiva debe de recurrir al mercado. Con los principios de protagonismo empresarial, gestión de mercado, participación de la sociedad y apoyo gubernamental, las empresas de ambas partes pueden realizar proyectos de cooperación mediante la inversión conjunta, el modelo PPP o concesiones, con el fin de materializar cuanto antes los proyectos pertinentes. La parte china estimula la gestión localizada de sus empresas y considera importantes las opiniones de sindicatos y comunidades. Los gobiernos de ambas partes deben de acelerar las negociaciones para la firma de acuerdos de inversión, renovar los acuerdos que evitan la doble tributación y ofrecer servicios más eficaces, con el propósito de reducir el coste de operación y crear un entorno de negocios más favorable para las empresas.

---Ampliar los tres canales de financiación en torno a los proyectos de cooperación entre China y la región en materia de fondos, créditos y seguros. Anuncio que China creará un fondo especial para la cooperación en capacidad productiva con la región dotado de 30 mil millones de dólares en apoyo a los proyectos en esta materia. Para atender la demanda de la región de megabuques cisterna, buques transportadores de gas natural licuado, plataformas marítimas de perforación, entre otros equipos, la parte china está dispuesta a crear empresas de arrendamiento financiero para prestar servicios de alquiler y al mismo tiempo perfeccionar el mecanismo de seguros crediticios para la exportación en apoyo a las empresas chinas exportadoras hacia esta región. Estamos dispuestos a ampliar la colaboración con América Latina y el Caribe en swaps y liquidación en moneda nacional, a fin de dar un impulso conjunto al desarrollo de la economía real y preservar la estabilidad del mercado financiero regional y mundial.

Señoras y señores,

En la mañana de hoy he sostenido una fructífera reunión con la Presidenta Rousseff abordando a fondo el impulso a la cooperación omnidireccional entre China y Brasil, llegando a amplios consensos. Hemos firmado o atestiguado la firma de una serie de acuerdos de cooperación. Por el éxito de esta cumbre empresarial sino-brasileña, con la activa participación de empresarios de ambas partes y los abundantes frutos logrados, expreso mis sinceras congratulaciones.

Al refrán latinoamericano Nada se resiste al esfuerzo unido de un gran número de brazos, hace eco otro chino La unión de voluntades es capaz de mover la montaña Taishan. Si China y Brasil, un gigante del Pacífico y otro del Atlántico, unen sus esfuerzos y avanzan juntos, no habrán dificultades que no se superen ni causas que no se consigan. Espero que con su inteligencia los empresarios de ambas partes puedan aprovechar las oportunidades para elevar nuestra cooperación práctica y omnidireccional sino-brasileña a una nueva altura y sigan contribuyendo, sin escatimar esfuerzos, para construir un futuro mejor para nuestros respectivos países y regiones y para la amistad entre China y América Latina y el Caribe.

Gracias a todos.

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