Intervención en el Simposio Sobre el Intercambio Cultural China-América Latina

2015/05/22

Li Keqiang

Primer Ministro del Consejo de Estado

de la República Popular China

(Bogotá, 22 de mayo del 2015)

Excmo. Sr. Presidente Santos,
Estimados amigos escritores y artistas:

Es un gran placer para mí asistir junto con el Presidente Santos al Simposio Sobre el Intercambio Cultural China-América Latina y reunirme con los hombres de letras y artistas prominentes de China y Colombia. He escuchado detenidamente las maravillosas intervenciones de los representantes de ambas partes, muchas rebosantes de chispas de pensamientos y sabidurías que nos han dejado una profunda impresión.

Este año coincide con el 35 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Colombia. Ayer el Presidente Santos y yo atestiguamos juntos la firma de una serie de instrumentos de cooperación práctica binacional, que forma parte importante de las actividades para festejar los 35 años del establecimiento de lazos diplomáticos entre nuestros dos países. Estoy convencido de que, unos años después cuando echemos una mirada retrospectiva a esta historia, recordaremos los acuerdos de cooperación que suscribimos ayer y no olvidaremos tampoco este Simposio sobre el Intercambio Cultural China-América Latina que hoy celebramos aquí, lo cual pone de manifiesto que nuestra cooperación, al no limitarse al nivel material, ha llegado al espiritual, y éste es nada desdeñable. Inspirado por las palabras de los representantes literarios y artísticos de ambos países, quisiera compartir con ustedes algunas ideas mías para su consideración.

Primero, respetar la diversidad de las civilizaciones. La UNESCO ha proclamado el día 21 de mayo como Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, con el objetivo de respetar la diversidad de las civilizaciones humanas y subrayar el valor de la paz y la unidad. Justamente estamos conmemorando hoy esta fecha con este simposio sobre el intercambio cultural, que reviste un significado especial.

La literatura constituye un tesoro de la cultura y civilización humanas, también se podría decir que sólo una larga historia puede incubar una pequeña corriente literaria. Tanto China como América Latina son orígenes de civilizaciones milenarias, y ésta última es la cuna de las civilizaciones maya, azteca e incaica, orgullos de la humanidad. En Colombia se desarrolló la cultura Chibcha, que tenía a Bogotá como su centro, ésta y las tres grandes civilizaciones antiguas se realzan mutuamente. Con su desarrollo variopinto, la civilización latinoamericana demuestra una vitalidad eterna. China también cuenta con una larga e ininterrumpida civilización de cinco mil años. La civilización china tan incluyente y la latinoamericana que absorbe todas las corrientes ajenas son por igual destacados representantes de la convivencia armoniosa de las diversas civilizaciones. El respeto mutuo y aprendizaje recíproco entre la civilización china y la latinoamericana pone de manifiesto que la humanidad puede poseer un mundo espléndido y multicolorido donde diferentes civilizaciones conviven pacíficamente en un mundo diversificado.

En esta tierra donde habitamos surgen, por un lado, la naturaleza viva compuesta por distintas especies, y por el otro, la variopinta civilización humana formada por miles de culturas. La biodiversidad promueve la evolución de la naturaleza, mientras que la diversidad de las civilizaciones impulsa el progreso de la sociedad humana. Tanto el pueblo latinoamericano como el chino admiran la naturaleza, y la literatura y cultura latinoamericanas se inspiran, en muchas ocasiones, por la naturaleza y la ecología. Ambas civilizaciones, que se caracterizan por su temor y veneración de sus ancestros a la naturaleza, encierran el concepto de la armonía entre la naturaleza y la humanidad. El extenso Río Amazonas, la exuberante selva tropical y la mejestuosa sierra de los Andes son realmente espectaculares. Esta geografía peculiar, diversidad biológica e historia de las actividades humanas han concebido juntos la inclusividad y vitalidad de la civilización latinoamericana. Respetamos esta milenaria civilización creada por la población latinoamericana y valoramos también la biodiversidad de esta región. La cooperación práctica entre China y América Latina puede fomentar la integración de las civilizaciones y debe, al mismo tiempo, cuidar la protección ecológica y medioambiental a favor de la convivencia armónica entre el ser humano y la naturaleza.

Segundo, despertar la creatividad social. El mundo actual se encuentra en transformaciones rápidas, que requiere nuestra constante innovación que no sólo proviene de la acumulación de conocimientos sino más se deriva de la gran imaginación humana. La literatura es una relevante forma de creación, innovación e iniciativas. En cierto sentido, en comparación con la ciencia natural y la ciencia social, con la historia incluida, la literatura ostenta sus propias características, consistente en la libertad de la mente y de su imaginación sin límites. Hace unos instantes, el poeta colombiano que hoy nos acompaña dijo que él tenía una fantasía, en la que realizó un diálogo entre almas con el famoso poeta Li Bai de la China antigua. Esto significa que la imaginación humana puede superar el tiempo y el espacio, y la creatividad humana también es ilimitada. Con la imaginación y nuevas ideas libres de formalidades, reventarán la creatividad humana y la vitalidad social, que permitirán una risueña vida siempre anhelada para el pueblo.

Las creaciones literarias nunca pueden separarse de la realidad. Las buenas obras literarias pueden despertar las aspiraciones de la gente a lo real, bondadoso y hermoso, e impulsarla a avanzar activamente hacia el futuro. El galardonado Premio Nobel de Literatura García Márquez tiene una famosa frase: Los colombianos cuentan con las dos cualidades naturales de generaciones, el espíritu innovador y de constancia persistente. Los literatos y artistas pueden desplegar su capacidad imaginativa para despertar la creatividad social e influir a más personas para esforzarse por convertir sus sueños en realidad. Fomentamos la construcción de una sociedad en la que las masas participan y comparten la innovación y las iniciativas, promoviendo el despliegue de actividades innovadoras por parte de las masas, de modo que la gente pueda cumplir sus aspiraciones espirituales al tiempo de crear riqueza material, impulsando, en definitiva, el progreso de la sociedad en todos los sentidos y haciendo del nuestro un mundo aún más promisorio.

Tercero, poner en juego el poderoso papel vehicular de la literatura en la conexión de los corazones. Siendo muy populares en la vida cotidiana de las amplias masas, los poemas y las novelas son aceptados por todos los gustos de la gente y tienen, a menudo, amplias influencias. Incluso las ciber-novelas tienen cabida en muchos lectores. Los novelistas, en sus obras, no sólo hablan de sus imaginaciones, sino que también describen la historia y la realidad. Muchos chinos han conocido Colombia y América Latina empezando por la novela Cien Años de Soledad de García Márquez. Esta obra literaria, tan querida por los lectores chinos, es como una enciclopedia, cuyas historias mágicas resultan increíblemente atractivas, y constituye una ventana por la que se pueden conocer a fondo las vicisitudes de los últimos cien años de América Latina. Casi todas las novelas de García Márquez tienen sus versiones en chino. No pocas novelas chinas creadas después de la década 80 del siglo pasado han recibido influencias del estilo del realismo mágico de América Latina.

En China, tampoco nos faltan grandes obras literarias enciclopédicas, de las cuales la más típica debe ser Sueño de las Mansiones Rojas, que permite a la gente conocer la cultura y la vida en la antigua China. Hace unos minutos, el novelista colombiano en su intervención dijo que a él le gustan mucho el pensamiento y las obras de Lao-tzu, filósofo de la antigua China. Eso me hace recordar un antiguo dicho chino: Los grandes ríos y mares tienen tanta profundidad porque no excluyen a ningún arroyo por pequeño que sea. Los pueblos de China y América Latina se entrañan en abrazar al mundo, por lo que estoy seguro de que podemos mostrar la infinita generosidad de nuestros corazones para respetarnos mutuamente la cultura de la otra parte y promover el progreso conjunto mediante el intercambio y el aprendizaje recíproco. El poeta colombiano, en su ponencia, citó las frases de poemas de Li Bai, poeta de la Dinastía Tang de China, conversando largamente su admiración por el Poeta Inmortal Li Bai. En la Dinastía Tang había también otro Poeta Sabio Du Fu, quien escribió la legendaria frase: Li Bai es capaz de crear fácilmente cien poemas con tal de haber bebido antes un cubo de licor. Según se dice, los escritores colombianos no pueden trabajar sin disfrutar al mismo tiempo el café, por lo cual el país pletórico del aroma del café se ha convertido en la cuna de tantos hombres de letras. Aunque los escritores chinos no son capaces de acabar con un cubo de café, sí están dispuestos a probar unas tazas más de café, que contribuirán a darles inspiración y ayudarles a crear más obras destinadas a unir los corazones de los pueblos de China y América Latina.

El intercambio y diálogo entre los círculos literario y artístico de China y América Latina no sólo contribuirán a estrechar la comunicación de las almas entre los pueblos de ambas partes, sino que también asentarán una sólida base de opinión popular destinada a profundizar nuestra cooperación práctica. Lo que nos ha presentado esta actividad de intercambio cultural son las amplias perspectivas de cooperación tanto entre China y Colombia como entre China y América Latina. Todos ustedes aquí presentes son los representantes más prominentes y líderes del mundo literario y artístico. Espero que continúen creando más obras selectas, al tiempo de fomentar activamente la traducción mutua de las magníficias obras literarias de ambas partes, en aras de posibilitar un mejor conocimiento mutuo entre los pueblos de China y América Latina.

Reza un proverbio latinoamericano La fuerza del barco reside en su vela y la fuerza del hombre, en su corazón. Espero que los hombres de letras y artes de China y Colombia, así como los de América Latina sigan uniendo su empeño al de los pueblos de las dos partes, profundicen el intercambio cultural y la comunicación de los corazones y trabajen conjuntamente en la fértil tierra de la amistad sino-latinoamericana a fin de permitir al árbol de la cooperación mutuamente beneficiosa y de ganancia compartida entre ambas partes dar de continuo nuevos resultados fructíferos.

¡Muchas gracias!

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