| Discurso Pronunciado por Hu Jintao ante la Cumbre por el LX Aniversario de la Fundación de la ONU (Texto íntegro)
|
|
2005/09/16 |
El 15 de septiembre de 2005, el Presidente de Estado Hu Jintao pronunció ante la Cumbre celebrada con motivo del LX aniversario de la fundación de la ONU un discurso titulado "Esforzarse en Construir un Mundo Armonioso con una Paz Duradera y Prosperidad Común", cuyo texto íntegro es como sigue: Esforzarse en Construir un Mundo Armonioso Discurso pronunciado por Hu Jintao, Presidente de la República Popular China, ante la Cumbre en ocasión del LX aniversario de la fundación de las Naciones Unidas (15 de septiembre de 2005, en Nueva Yorka de EE.UU.) Señor presidente, estimados colegas, representantes, señoras y señores: En estos momentos solemnes e importantes, los líderes y representantes de todos los países del mundo nos reunimos bajo el mismo techo para conmemorar juntos el LX aniversario de la fundación de las Naciones Unidas, reiterar nuestro compromiso de ser fieles a los propósitos y principios de su Carta, y manifestar nuestra determinación de defender la paz mundial y promover el desarrollo común, lo que representa los anhelos comunes de todos los pueblos del mundo y los consensos de los políticos perspicaces de todos los países. Se fundaron las Naciones Unidas como resultado de los esfuerzos prolongados de la humanidad por la paz y el desarrollo. Esta ogranización internacional encarna el sublime espíritu que tienen los pueblos del mundo para "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles" y para "practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos", y se encarga del hermoso ideal que anima a la sociedad internacional a contribuir con empeño conjunto al desarrollo económico y social. La práctica de los 60 años transcurridos ha demostrado que la institución de las Naciones Unidas es un gran acontecimiento que hace época en la historia de la humanidad y marca un hito importante en el fomento de la causa de la paz y el progreso de la humanidad. En el transcurso de los 60 años, la sociedad humana ha experimentado cambios titánicos, en el escenario internacional se han operado cambios constantes y la ONU ha pasado distinta clase de pruebas y recorrido un camino descomunal. Nos alegramos de ver que, durante estas seis décadas y particularmente a partir del término de la guerra fría, con sus esfuerzos mancomunados los numerosos Estados Miembros han propulsado el impetuoso fomento de las diversas empresas de la ONU, de modo que esta organización ha jugado importante rol y logrado ingentes éxitos en la defensa de la paz mundial, en el empuje del desarrollo común y en la promoción de la civilización humana. En el transcurso de los 60 años, pese a que han sucedido sin cesar turbulencias regionales y han surgido a menudo conflictos aislados, los diversos países han prestado mayor atención al diálogo y la cooperación y han atribuido mayor importancia a la solución de disputas mediante negociaciones, y la prevención e impedimiento de conflictos armados y el mantenimiento de la paz mundial a través de la ONU han pasado a ser creciente demanda universal de la comunidad internacional. Acatar la responsabilidad internacional, asumir las obligaciones internacionales, zanjar los conflictos por medios pacíficos, recurrir a eficaces medidas colectivas y salvaguardar juntos la seguridad regional y global constituyen el primer propósito de la ONU al establecerse y se han convertido cada vez más en el camino que la comunidad internacional tiene que tomar para hacer realidad la paz duradera y la seguridad universal. En el transcurso de los 60 años, no obstante que subsiste la política de fuerza y la democratización de las relaciones internacionales está por realizarse, el diálogo, el intercambio y la coexistencia en armonía han pasado a formar la corriente principal de estas relaciones y el respeto mutuo y el trato en pie de igualdad entre los países han llegado a ser un importante consenso de la comunidad internacional. El respeto a la soberanía y la integridad territorial de los países y el respeto al derecho de cada país a elegir de modo independiente su sistema social y su camino de desarrollo, que son importantes principios de la Carta de las Naciones Unidas, también han pasado a ser, cada vez más, principios que guían el establecimiento y el desarrollo de relaciones entre los países con diferentes sistemas sociales y distintos niveles de desarrollo. En el transcurso de los 60 años, aunque el desarrollo mundial todavía resulta muy desequilibrado y la pobreza y el hambre siguen haciendo estragos en no pocos países, la comunidad internacional ha fijado las metas de reducción de la pobreza y de contribución al desarrollo, y el afianzamiento de la cooperación y el desarrollo común se han tornado cada vez más favorables para la opción universal de los países. Acentuar la cooperación internacional, promover el desarrollo común y materializar la beneficio mutuo y el bien de todos, que constituyen un importante propósito de las Naciones Unidas, también se han convertido en una importante vía conducente a la realización del desarrollo y la prosperidad de todos los países. Señor presidente y colegas, El nuevo siglo presenta una perspectiva brillante para el desarollo de la sociedad humana. En el camino de defender la paz mundial y promover el desarrollo común, estamos frente a tanto oportunidades extraordinarias como desafíos severos. La paz, el desarrollo y la cooperción forman la tendencia predominante de nuestra época. La tendencia de la multipolarización mundial y la globalización económica se ha desarrollado en profundidad, los progresos científicos y tecnológicos se han renovado constantemente, la fuerza productiva mundial se ha elevado de manera considerable, la economía global en su conjunto se ha mantenido en crecimiento, los distintos tipos de cooperación global o regional han mostrado gran vitalidad y la democratización de las relaciones internacionales ha avanzado de continuo. La humanidad está desarrollándose y progresando a un ritmo sin precedentes. Al mismo tiempo, sin embargo, los dos temas importantes, la paz y el desarrollo mundiales, no han sido resueltos redicalmente. Las guerras y conflictos parciales provocados por distintas causas se presentan ora en tensión ora en distensión, los problemas candentes regionales permanecen muy complicados, se ha agrandado en mayor medida la disparidad entre Norte y Sur, la subsistencia elemental e incluso su seguridad de vivir de muchos pueblos quedan sin garantía, las fuerzas terroristas internacionales, las separatistas nacionales y las extremistas religiosas siguen moviéndose bastante activas en algunos lugares del mundo y se han puesto cada día más de relieve los problemas de carácter transnacional como la contaminación medioambiental, el contrabando de drogas, los crímenes transnacionales así como las graves enfermedades contagiosas. La humanidad aún tiene que cumplir una tarea pesada y recorrer un largo camino para hacer efectivo el ideal de una paz universal y un desarrollo común. Señor presidente y colegas, La historia nos muestra expresamente que, durante el importante período hirtórico en que coexisten oportunidades y retos, las naciones sólo podrán crear un brillante porvenir para el desarrollo de la sociedad humana, crear en verdad un mundo armonioso con una paz duradera y prosperidad común cuando se unan en forma estrecha para aprovechar las oportunidades y enfrentar los retos que se presentan ante ellas. Al respecto me gustaría expresar unos pareceres míos. En primer lugar, alcanzar la seguridad común con adhesión al multilateralismo. La paz es la premisa fundamental para el cumplimiento de la meta del desarrollo de la sociedad humana. Sin paz, no sólo es imposible llevar adelante la nueva construcción sino que los logros de desarrollo conseguidos serán aniquilados por los estragos bélicos. La guerra y los conflictos son desastres para todos los países, sean pequeños y débiles o grandes y poderosos, por lo cual todas las naciones deben marchar cogidas de las manos para enfrentarse juntas con las amenazas a la seguridad global. Debemos renunciar a la mentalidad de la guerra fría, cultivar un nuevo concepto de seguridad caracterizado por la confianza mutua, el beneficio recíproco, la igualdad y la colaboración, y crear un mecanismo de seguridad colectiva justo y eficaz, a fin de conjurar juntos los conflictos y la guerra y salvaguardar la paz y la seguridad mundiales. La ONU, como medula del mecanismo de seguridad colectiva, desempeña un papel irremplazable en la cooperación internacional para garantizar la seguridad global. Este papel suyo sólo puede ser reforzado y no debe ser debilitado en forma alguna. Los propósitos y principios determinados en la Carta de las Naciones Unidas, que juegan un rol de mucho peso en la defensa de la paz y la seguridad mundiales, son universalmente reconocidos como normas fundamentales que rigen las relaciones internacionales y deben ser observados efectivamente. Es imperativo defender en efecto la autoridad del Consejo de Seguridad en relación con la salvaguardia de la paz y la seguridad mundiales ya que éste es una institución especial de la ONU para mantenerlas. Debemos alentar y apoyar la solución de disputas o conflictos internacionales por medios pacíficos y a través de consultas y negociaciones, y oponernos juntos a los actos de violación de la soberanía de otro país, a la intervención forzosa en los asuntos internos de algún otro país y al uso o la amenaza de uso deliberados de la fuerza militar; debemos intensificar la cooperación antiterrorista y recurrir tanto a las medidas paliativas como a las radicales con el énfasis en erradicar su origen, asestando duros golpes al terrorismo; debemos llevar a cabo efectivo desarme y control de armamentos, provenir la proliferación nuclear, impulsar con dinamismo el proceso del desarme internacional y defender la estabilidad estratégica global. En el segundo, alcanzar la prosperidad común con la perseverancia en la cooperación mutuamente provechosa. El desarrollo atañe a los intereses vitales de los pueblos del mundo y también a la eliminación del origen de la amenaza a la seguridad global. Sin el desarrollo universal y la prosperidad común, será difícil que el mundo goce de la paz. El profundo desarrollo de la tendencia de la globalización económica ha entrelazado los intereses de las distintas naciones y ha establecido unos vínculos inseparables entre el desarrollo de los respectivos países y el global. La globalización económica debe beneficiar de modo universal a todos los países y sobre todo a los en vías de desarrollo, en vez de conducir a la bipolarización en que los pobres sean más pobres y los ricos, más ricos. La ONU debe adoptar medidas efectivas para implementar las Metas de Desarrollo del Milenio y, en particular, para impulsar con gran empeño a los países en vías de desarrollo a acelerar su crecimiento, de suerte que el siglo XXI sea verdaderamente "un siglo en que todos disfruten del desarrollo". Debemos trabajar en forma activa para establecer y mejorar un sistema comercial multilateral abierto, justo y no discriminatorio y perfeccionar en mayor grado el sistema fianciero internacional, con el fin de crear un ambiente comercial sano y ordenado y un ambiente financiero estable y altamente eficiente a favor del ascenso de la economía mundial; intensificar el diálogo y la cooperación mundiales sobre la energía y mantener en forma conjunta la seguridad energética y la estabilidad del mercado de la energía, con vistas a crear un ambiente energético abundante, seguro, económico y limpio a favor del crecimiento de la economía mundial; promover y garantizar con dinamiso los derechos humanos, esforzarnos en generalizar la educación de toda la población, hacer realidad la igualdad entre uno y otro sexo y reforzar el fomento de la sanidad pública, para que todos gocen de la oportunidad y el derecho iguales a perseguir el desarrollo integral. Los países desarrollados deben asumir una mayor responsabilidad por el desarrollo universal, coordinado y equilibrado del mundo y hacer mayores esfuerzos para abrir su mercado, transferir la tecnología, aumentar la ayuda y reducir y condonar las deudas en relación con los países en vías de desarrollo y particularmente los países con deudas agobiadoras y los más subdesarrollados. Las naciones en desarrollo deben hacer pleno uso de sus propias ventajas para desarrollarse, desplegar ampliamente la cooperación Sur-Sur e impulsar el progreso social en todos los terrenos. China, por su parte, hará en la medida de lo posible activas contribuciones al desarrollo común de todos los países. En el tercero, construir un mundo armonioso con el apego al espíritu ecuménico. La diversidad de civilizaciones constituye una característica básica de la sociedad humana, y es también una importante fuerza motriz que promueve el progreso de las civilizaciones de la humanidad. A lo largo de la historia de la humanidad, todas las civilizaciones, de una forma u otra, han hecho aportaciones positivas al progreso humano general. La existencia de diferencias sólo ayuda a las distintas civilizaciones a aprenderse una de otra y a elevar juntas sus niveles; en cambio, la imposición de una uniformidad echará a perder su vitalidad y las tornará rígidas y decadentes. Las civilizaciones del mundo pueden diferir en cuanto a la antigüedad, pero ninguna es mejor que las demás o superior a las otras. Las diferencias en la historia y la cultura, en los sistemas sociales y en las modalidades de desarrollo no deben ser obstáculos para el intercambio entre las naciones ni mucho menos razones por las cuales se confronten una con otra. Debemos respetar el derecho que tienen todas las naciones a elegir en forma independiente sus propios sistemas sociales y sus caminos de desarrollo, y ellas deben aprenderse una de otra en lugar de empeñarse en excluir a otras, deben aprender una los puntos fuertes de otra y subsanar sus respectivas deficiencias en vez de convertir en fetiche algún modelo en particular, con miras a favorecer la vigorización y el desarrollo de cada nación de acuerdo con la situación real de cada país dado; hay que potenciar el diálogo y los intercambios entre las diversas civilizaciones, de modo que se complementen entre sí a través de la emulación y comparación y se desarrollen juntas a través de buscar elementos en común y dejar de lado sus diferencias; es preciso esforzarse para desvanecer los recelos e incomprensiones entre sí para que la huamnidad viva en buena avenencia y el mundo se vuelva más variopinto; es menester preservar la diversidad de civilizaciones con el espíritu de igualdad y apertura, esforzarse para lograr que las relaciones internacionales sean más democráticas y construir juntos un mundo armonioso en el que todas las civilizaciones coexitan de manera indiscriminada. En el cuarto, impulsar la reforma de la ONU siguiendo con firmeza el principio de dinamismo y prudencia. Los propósitos y principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas corresponden a la corriente histórica de paz, cooperación y desarrollo, a la exigencia esencial del desarrollo sano de las relaciones internacionales y a los intereses fundamentales de todos los pueblos del mundo. Debemos defender la autoridad de la ONU y mejorar su eficacia por medio de una reforma racional y necesaria, de modo que esta organización internacional pueda desempeñar mejor su papel e incrementar su capacidad de hacer frente a nuevas amenazas y nuevos retos. La reforma de la ONU es un asunto omnidireccional y multifacético y puede efectuarse primero en las tareas fáciles y luego en las difíciles y de modo metódico y graudual, para que ella dé cuantos frutos posibles, poniendo el énfasis en aumentar sus inversiones en las áreas de desarrollo, dedicar esfuerzos a la salvaguardia de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y afianzar la unidad de sus numerosos Estados Miembros. La reforma del Consejo de Seguridad constituye un contenido importante de la reforma de la ONU. Con la reforma del Consejo de Seguridad, es imperativo dar prioridad a un aumento de la representación de las naciones en desarrollo y, sobre todo, de las africanas, y dar más oportunidades de acceso a más países, en particular a los pequeños y medianos, a la toma de decisiones en el Consejo. Como están en juego los intereses de muchas naciones, la decisión sobre la reforma debe tomarse tras plenas consultas y sobre la base de un amplio consenso alcanzado. Señor presidente y colegas, En esta occasión quisiera reafirmar que China mantendrá firmemente en alto el estandarte de paz, desarrollo y cooperación, seguirá de modo invariable el camino de desarrollo pacífico, aplicará inconmoviblemente la política exterior independiente y de paz y desarrollará relaciones de amistad y cooperación con todos los demás países del mundo sobre la base de los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica. Integrará con entereza su propio desarrollo con el progreso común de la humanidad, aprovechando a plenitud las oportunidades que nos proporciona el desarrollo pacífico del mundo para desarrollarse y, a la vez, con su propio desarrollo defendiendo mejor la paz mundial y promoviendo el desarrollo común. Al igual que antes, China se atendrá a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, tomará activa parte en los asuntos internacionales, cumplirá con las obligaciones internacionales, trabajará junto con los demás países para empujar el establecimiento de un nuevo orden político y económico internacional que sea justo y racional. La nación china es una nación amante de la paz. El desarrollo de China no supone ningún obstáculo para nadie ni ninguna amenaza para nadie, y sólo beneficia a la paz, la estabilidad y la prosperidad común en el mundo entero. Señor presidente y colegas, En la larga historia de desarrollo de la humanidad, los destinos de los pueblos del mundo están más estrechamente ligados que nunca y ellos comparten más que nunca penas y alegrías. Los objetivos comunes nos unen y los desafíos comunes requieren que estemos unidos juntos. Que marchemos unidos de las manos en la cooperación y aunemos los esfuerzos para construir un mundo armonioso con una paz duradera y prosperidad común. Gracias a todos.
|

Para sus Amigos
